LAS AULAS HOSPITALARIAS: mi espinita clavada

 LAS AULAS HOSPITALARIAS: mi espinita clavada.

Desde que empecé la carrera de Pedagogía hay algo que siempre he tenido bastante claro: trabajar en aulas hospitalarias. Siempre he sentido que ahí la educación tiene un sentido especial; mucho más humano y real.

Sin embargo, a lo largo de la carrera me he ido encontrando con una realidad que no es tan bonita. En varias ocasiones nos han dicho que desde pedagogía es muy difícil acceder a las aulas hospitalarias, porque normalmente lo que buscan son docentes, no pedagogos. Escuchar eso es un poco decepcionante, la verdad. Porque una se pregunta: ¿cómo puede ser que en un espacio tan delicado, tan complejo, no esté clara la figura del pedagogo?

La pedagogía hospitalaria no es solo dar clase en un hospital para que los niños no pierdan el ritmo escolar. Es mucho más que eso. Es acompañar a niños y adolescentes que están pasando por momentos muy duros, en los que la enfermedad lo ocupa todo y la rutina desaparece. Es intentar que, dentro de lo posible, sigan sintiéndose niños, alumnos, personas, y no solo pacientes.

En un aula hospitalaria los ritmos no son los mismos que en un colegio. Hay días buenos y días muy malos. Hay cansancio, miedo, aburrimiento, esperanza… todo un mix de emociones y sentimientos. Por eso, educar en este contexto no va solo de contenidos, sino que va mucho más allá; hay que saber escuchar, adaptarse, entender cuándo se puede aprender algo nuevo y cuándo simplemente hace falta estar ahí. A veces, el aprendizaje pasa por una conversación, un juego o un rato de normalidad.

Por eso me cuesta entender que la pedagogía no tenga un espacio más claro en estos contextos. Como pedagogos aprendemos a mirar más allá del aula, a pensar en la persona de forma global, a coordinar, a acompañar procesos y a cuidar el bienestar emocional. Todo eso es justo lo que se necesita en un hospital. No se trata de quitar el lugar a los docentes, sino de sumar miradas y trabajar en equipo.

Lejos de hacerme renunciar a esta idea, todo esto me ha hecho pensar que quizá la pedagogía todavía tiene mucho camino por recorrer en ciertos ámbitos. Que nuestro papel no siempre está definido, pero eso no significa que no sea necesario. A veces, simplemente no se ha sabido nombrar.

Comentarios

  1. Me ha parecido un texto muy cercano y reflexivo sobre un tema importante y poco tratado; destacas bien la función de las aulas hospitalarias y cómo conectan educación y bienestar emocional del alumnado.

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